Alternativas
Alternativas de tratamiento médico de la obesidad mórbida
A las personas que hayan contemplado la idea de un programa de reducción de peso, ciertamente no le faltan alternativas. La mayor parte de los programas de reducción de peso por medios no quirúrgicos se basa en alguna combinación de dieta, modificación del comportamiento y ejercicio regular. Se calcula que menos del 5% de las personas que participan en programas de reducción de peso por medios no quirúrgicos pierden una cantidad de peso significativa y mantienen esa pérdida durante un largo tiempo. Según los Institutos Nacionales de Salud, más del 90% del total de personas que participa en éstos programas recupera su peso anterior en el curso de un año.
A los pacientes con obesidad mórbida se les dificulta aún más mantener el peso perdido. Se han identificados riesgos de salud graves en las personas que saltan de dieta a dieta y que someten el cuerpo a ciclos de reducción y ganancia de peso de manera exigente y contínua, en lo que se conoce como "dietas yo-yo".
El hecho es que la obesidad mórbida contina siendo una enfermedad crónica, compleja y multifactorial. La cirugía de reducción de peso, comparada con otras intervenciones ha brindado el periodo más prolongado de reducción de peso en forma sostenida, en pacientes para quienes han fracasado todas las demás terapias.
El tratamiento quirúrgico de la obesidad:
Un enfoque serio para un problema serio
El tratamiento quirúrgico de la obesidad es una cirugía mayor. Su práctica cada vez más frecuente para tratar la obesidad mórbida es el resultado de tres factores: nuestro conocimiento actual de los riesgos significativos que representa la obesidad mórbida para la salud; el grado relativamente bajo de riesgos y la ineficacia de los métodos no quirúrgicos actualmente utilizados para lograr una reducción de peso sostenida.
En la mayoría de los casos, el requisito mínimo para ser tenido en cuenta como candidato para el procedimiento es estar 100 lbs. por encima del peso corporal ideal o tener un Indice de Masa Corporal (IMC) de 40 o superior.
La mayoría de los cirujanos les pide a los pacientes que demuestren una motivación seria y una comprensión claras de las instrucciones dietéticas, de ejercicio y de cuidado médico que deben seguir por el resto de su vida después de la intervención quirúrgica.